domingo, 5 de febrero de 2017

Cambio de estrategia



Estoy bien. Si lees esto querida “M” ya se disfrutar de tus ausencias. No te preocupes por mí y disfruta de la mierda de tiempo que tendrás en Andorra y de las colas para subir a pistas. No creas que estoy como un alma en pena lamentándome de mi suerte y preguntándome continuamente con quien estarás, como estarás o muchos “estarás” más. Ni siquiera creas que estoy solo con un tiempo de perros y murmurando mantras mientras me autolesiono con una navaja de Tignes que me regalaste. Qué va..!!
Precisamente ahora está conmigo la vecina esa divorciada de enfrente. No sé porque siempre que faltas me viene a hacer compañía. Me trae algo para cenar que le ha sobrado de la comida como lasagna, arroz con bogavante, marisco fresco (..) y esas cosas sencillas que hacen las madres que tienen hijos con horario escolar. Hablamos y hasta me limpia la casa (x eso esta tan limpia cuando vienes) ya que dice que no puedo vivir así. No sé, para mí que se encuentra un poco sola y busca compañía también. Pero me agrada que venga y me distrae cuando limpia con la batita corta y esa lencería negra con puntillas que dicen salen en los videos porno de milfs que yo no veo continuamente cuando te vas. Además es tan diferente a ti con esas caderas anchas de 2 partos y esos pechos exuberantes que han amamantado a 2 hermosos hijos…A veces está tan cansada que me pide le dé un masaje la pobre. También se ofrece ella pero ya sabes que no me gusta que me toquen así que…Es duro ser madre,  pero es más ingrato por lo que me dice. En fin, una mujer como las de antes (de las que no quedan) esta Lourditas: curvas de fertilidad, dedicación y buena mano en la cocina.  Así que tranquila cariño que estoy bien; disfruta de la nieve con mis esquíes que le van tan mal pasar por encima de las piedras y de la ventisca azotándote la cara.
Tantas ausencias hacen que me haya acostumbrado a la soledad y hasta disfrute de una casa ordenada y no andar pisando cables y buscando mis cosas. La tranquilidad y la serenidad de vez en cuando no están mal. En serio que ya no me quedo dando vueltas pasillo arriba y abajo lamentándome de tu ausencia y corroído por los celos mientras hago planes para envenenar a posibles competidores con arsénico en una fiambrera o una navaja infectada de cantarela que tengo macerando en el taller. Eso es agua pasada.
Tú disfruta y quédate más tiempo (si quieres) que yo estoy bien; muy bien. Ahora saldré a tomar algo (whiskey con mucho hielo y con muchas con los amigotes) mientras vemos un partido de fútbol de 2ª. Además, siempre que faltas se acerca esta chica joven que dices siempre que te parece tan antipática y tiene algo rabioso. La amiga de la Vane y la Amaya, las surferas estas…Si, que se llama Idurnetxu y tiene tatoos de serpientes enroscadas en ases de picas en los pechos. Ella me dice que tiene más tatuajes para enseñarme pero que todavía no ha surgido el momento para verlos. Muy maja chica. Igual hoy accedo a acompañarla a casa que siempre me dice que quiere enseñarme un cuadro que pintó ella. No sé a qué hora acabará el partido o si la veré pero igual hoy me enseña el resto de tatuajes.
En fin, disfruta de un piso lleno con olor a botas rancias y a humedad de guantes que estoy aceptablemente bien. Y si quieres prolongar la ausencia…pues oye, por mi no lo hagas que estoy bien; muy bien. Y si vienes antes avisas, eh? Así me da un repaso Lourditas. ¡¡Ála a pasarlo bien!!!   

sábado, 4 de febrero de 2017

De musas en Andorra



Me siento como un anti-héroe de un libro de Paul Auster.   Soy el protagonista de  una peli de Danny Boyle. Soy Ignatius J. Reilly en una “Conjura de los necios pirenaica”. Soy un ciego en el país de los tuertos. Soy…soy un pringao.
Toda persona que lea esto pensará que de nuevo se ha vuelto a ir “M” y… acertará. Pero entre la última ausencia y esta que escribo hoy todavía falta una de la que no dejé constancia. Y no lo hice por falta de tiempo o por no saber que escribir. Ni siquiera fue porque mi abatimiento me impidiese cumplir con la ausencia como es debido. La desidia fue el enemigo que truncó con mis quehaceres. Mi mermado estado físico tras una semana febril, la ausencia y el cansancio me postraron en el sofá haciendo que el aburrimiento fuese la bandera de esa ausencia. Demasiado aburrido para escribir, demasiado aburrido para hacer nada….La química también ayudó.
Y de nuevo hoy estoy solo viendo llover y sin trabajar debido al temporal de viento: “M” eligiendo cuidadosamente sus salidas. La pequeña rueda de la fortuna no me sonríe en los pequeños placeres de la vida. Si hay buena nieve no tengo esquíes, si los tengo la nieve no reúne las condiciones, si puedo alienarme de la ausencia currando y ganando dinero para cumplir los sueños de “M” se levanta Eolo con el píe cruzado (..)
Me aburro. Me aburro mortalmente cuando enciendo la tv y repaso la lista de canales. 200 canales de bazofia y películas “repes” que son la copia de la copia de la copia. Y lo peor es que estoy tan aburrido que ya no busco pelis en internet, que el libro que leo solo me engancha si está “M”, que solo hay nieve buena cuando ella está en casa esperándome en ropa interior. Y ahora sospecho que es ella mi musa. Que mi brillantez depende de su cercanía y mi alma solo está en paz si su aliento me susurra al oído que baje la basura o saque la perrita a mear. Putos griegos con sus putas musas en el puto mundo clásico. Vivo en la edad de la información (que no gasto) del ocio (que no disfruto) y en una sociedad en la que la gente se encierra en su casa y no necesita relacionarse (que me resulta aburrido mortalmente). Y miro a mí alrededor y la gente ve en  la tv programas del discovery que no soporto. Pescadores en Alaska, leñadores en Tasmania, fontaneros en Albacete, pujadores de contenedores que se llaman Mac, Paul o Dexter, gente que busca tesoros o trata de sobrevivir en condiciones extremas y come cagadas de ñu, óvulos de rata o tomates. Otros navegan y surcan mundos virtuales buscando entre cientos de miles de páginas un gorro de lana barata y a mí me estresa solo en pensar más de 20 gorros seguidos con sus referencias, precios y nombres además de diferentes colores. Un mar de información para acabar viendo pornografía y descargando una mierda de película que no acabarás viendo porque los guionistas están peor que yo. La cerveza que es el estándar del bienestar de mi generación me sienta mal y prefiero el café que me pone de los nervios y no me deja dormir. Qué puedo hacer?!
Haré una intervención. Haré intervenciones a todo el mundo que me rodea. Seré el juez y el verdugo de todos esos que no quieren jugar al pádel, de aquellos que me hablan de cosas que no son un 8 o de esa que se lleva mi brillantez, mi brillo y mi luz (aparte de mis esquíes). En momentos así solo Barnie Stimson es mi guia. Escribiré un libro de colegas y lo publicaré a pesar del main- stream, del borreguismo y de la comarca. Me haré famoso y tendré un lava-vajillas mientras salgo en programas que me den popularidad para presentarme como candidato del partido ricardista a las próximas elecciones. Y elegiré un símbolo chulo que no sea un asco como una gaviota, un puño enrosado o un ridículo círculo. Y conquistaré el mundo porque me clonaré, colonizaré el espacio (el sideral que me gusta mucho como suena) y arruinaré la vida de los guionistas de la tv y a los editores de cualquier libro xq ahora todo el mundo puede escribir (incluso yo) y que le publiquen. Dictaré órdenes de encarcelamiento contra el capullo del escritor de “Juego de tronos” por vago y maleante que lleva 20 años para acabar con la movida. Construiré un muro para que nadie vaya al sudoeste asiático y vuelva con miles de fotos con ánimo de enseñarlas y …bueno leeros mi programa electoral cuando llegue el momento.
Estoy desvariando. Necesito un compinche o un archi-enemigo. Saldré a buscarlo antes de que prepare una revolución en el salón de casa o peor aún, me dé por hacer puzles.






viernes, 13 de enero de 2017

El Prometeo femelino



La casa está en penumbra. No hace frío y suena un disco de Massive Atack. Los virus remiten y la ausencia está en su fase final. Acabo de regresar de una sesión de pilates para estirar lo contraído hoy esquiando. Tengo hasta el atisbo de lo que puede ser sueño así que todo va bien hoy…Muy bien para ser cierto en un día de ausencia diría yo. Incluso “M” me ha mandado varios mensajes y hasta he hablado con ella. Todo va como la seda así que me asusta un poquito. La paranoia se instala en mi cerebro y empiezo a sudar. Mi frecuencia cardiaca se eleva y comienzo a notar el aliento de la ansiedad.
Así que me toca alejar mi cabeza de esto. Crearé vida a partir de lo inerte. Parece muy complicado dicho así pero realmente cualquiera que haya visto Frankestein un par de veces está capacitado. Lo importante es reunir el material y se dónde conseguirlo. Primero el modelo es importante. Voy al armario de “M” y cojo un vestido para medir las formas que necesito. Hecho esto busco en internet algún sitio para pillar el material orgánico necesario. En www.trozosmorgue.com hay bastante pero es muy caro así que me decanto por amazon que tienen de todo. Salgo a la calle y busco entre los arbustos el cadáver del gato que atropellaron ayer y escondí para no disgustar a la reina de los gatos. Afortunadamente el cerebro está intacto y lo meto en el tuperware. Colette está encantada …la muy tonta. Voy a “Cadiera” y compro lo interno porque sale más barato. Además no se ve nada y me permito llevarme cuarto y mitad de ternera y cerdo, cordero que está muy bien de precio….
Y comienzo el currelo. Es laborioso y no tener a un Igor no ayuda nada. Colette va pillando de aquí y de allá así que tengo que volver porque me faltan piezas. Esto es una ciencia y hay que ser escrupuloso con el trabajo; te dejas un ahujerito de poner y no te dura nada. Así que en youtube miro tutoriales en pancho para cerciorarme de que está todo bien. Pongo tuberías flexibles para las cañerías, no creo que haya rechazo; el plástico es bueno.
Cuando llega el pedido de Amazon ya está acabada la parte funcional. Se pasa “Cadieras” y me dice que no me va a funcionar por no sé qué mierda de tendones que faltan. Siempre hay un listo que sabe de todo..Me llama un colega para tomar algo y le digo que estoy ocupado montando un monstruo de Frankenstein. Dice que le mola mucho y se pasa que montó un lego y ….Le cuelgo joder; uno está ocupado.
Empiezo a ajustar las piernas y cuando llego a los pies me han mandado un 36 y un 42. No importa mucho pero hablaré con Amazon. Estoy cortando las uñas a los pies y aparecen los jubiletas observadores que me preguntan que he comido. Ten cuidado me advierten cuando sueldo las piernas al tronco. “PA qué pones ese huevo allí dentro!! Bah nada…, lo mejor y la estas jodiendo” Me dicen cuando estoy culminando la cintura unión piernas. (Tendría que haber puesto el huevo estriado?)
Ahora el torso, el pecho…(me he pasado de talla pero bueno…la ciencia y esas cosas….) Coso aquí, coso allá, tapono la cava y cierro sin poner el corazón de corzo que había comprado. Saco a la calle al público porque es imposible concentrarse así. Abro de nuevo, meto el corazón y cierro con punto de cruz que me ha aconsejado mi madre. Ahora la cabeza. Engancho los nervios en el cerebelo del gato y conecto la espina dorsal. Ya no me fio y pongo una cremallera por si he de abrir de nuevo. Ojos de Michelle Pfeiffer, cara de Jennifer, alguna peca de “Pecas” y la boca de Winona. Listo. Ahora saco los electrodos de los pechos para  disimularlos y que se parezca a “Tank girl”, los conecto a los cables del globo cautivo absorbe rayos que pedí en el outlet de Transilvania.com y subo la mítica palanca. Todo se ilumina y los chispazos caen a mí alrededor. Colette está un poco cagada pero no dura mucho. Cuando mi creación se mueve grito por tradición más que de emoción eso de: Vive!! Vive!!
Moverse se mueve. No muy normal pero va tirando. Arrastra un pie y la cabeza se le cae bastante (tenía que haber comprado más vertebras) aunque en general está bastante buena. Tendré que aprovechar bastante porque me acabo de acordar que no le puesto sistema digestivo así que…En fin; contento porque para matar el rato y distraerme, he cumplido. Ya no me meto en lo de jugar a Dios y esas cosas.


miércoles, 11 de enero de 2017

Fuera de la manta



La ausencia me ha hecho un hombre taciturno. Me arrastro desde mi cubil hasta mi trabajo como una sombra. En el trabajo estoy condenado a derrapar y en casa a buscar entretenimientos debajo de una manta. Salir fuera de ese ambiente es arriesgado debido al frio. Podría hacer planes para cambiar esto pero estoy cansado y helado, no tengo ganas de nada y rebelarme ante la situación me parece imposible hoy por hoy. 
Las escasas noticias que me llegan de “M” no mejoran mi estado de ánimo. Creo que mi esquíes no volverán a ser los que fueron. La apatía y la soledad, los mocos y los muchos ruidos que mi cuerpo produce ayudan para que el mejor lugar del mundo actualmente sea debajo de esta manta. Pero no puedo seguir eternamente aquí; he de salir del cubil.
Me abrigo y bajo a la calle; tengo una misión de “M”.  Sigo arrastrando los pies y con la nariz hundida en el abrigo con la vista perdida en el horizonte de la calle en busca de luces de coches. Voy hasta la plaza sin conocer ningún coche de los que se cruzan. Voy por mitad de la calle para resultar más visible aunque sepa que dentro del coche se pregunten si en zrgz no hay aceras. Me doy una vuelta a la plaza. Veo a conocidos a los que pregunto si tienen que bajar a Sabi por un casual. Cuento la historia y ellos me dicen que no pero que si quiero me bajan. Alguno me pone una excusa como notarios, arrestos domiciliarios o parecidos….Los menos…uno solo concretando. Pero esta solo me pasa en la 3º vuelta a la manzana cuando ya estoy helado y se me atasca la lengua. Entro en Ruba para calentarme y contar la historia del coche, de “M”, de Sabi ….Parezco un lunático y ya me aburro de lo mismo.
Salgo de Ruba más caliente y me dirijo a casa. Y ya que estoy allí sigo hasta los valles. Me cruzo un par de coches en las que que reconozco caras pero preferiría estar desnudo en la tomatina de Buñol antes que me bajasen ellos. Y ya que he llegado hasta allí, pues sigo andando hasta el cruce para hacer dedo como cuando era joven y valiente …hace una vida más o menos.
Tengo frío y hay un coche aparcado dirección adecuada motor en marcha y puerta abierta. Apresuro el paso. Hay un joven y guapa mujer metiendo bolsas vacías de matedona en el asiento trasero.” Disculpe bella mujer. No sería tan amable de bajar a Sabi a este,  atractivo y helado transeúnte (por otra parte muy activo sexualmente motivado por el celibato impuesto) a recoger su Porsche carrera del taller? Le quedaría muy agradecido y en deuda por su ayuda.”
La verdad es que repasaba esto mentalmente antes de llegar a su altura. “Que te voy a pillar” resonaba en mi cabeza alternándose con lo anterior. A la vez miraba a todos los lados buscando peligros, cámaras o micrófonos ocultos. “Perdona. No bajarás a Sabi?. Tengo novia por cierto… y bien guapa! Tía buscona!! Mira…que paso de ti y de bajar a Sabi.” Le suelto a la conductora 1 segundo antes de girar sobre mis talones y regresar a casa, comprar una bombilla que se había fundido y montarme en el coche de un amigo que me bajaba al jodido Sabiñánigo.
A los 20 minutos regresaba conduciendo el coche de “M” con la calefacción a tope y a toda leche porque mis tripitas se quejaban bastante y la duda se adueñaba de mí: Paro o llego hasta casa?


martes, 10 de enero de 2017

Nueva atmósfera



De nuevo escribiendo aquí porque “M” se ha ido. Otra ausencia que se suma a una gran lista de lacerantes abandonos hacia mi persona. Estoy solo tras largos días rodeado de gente en todo momento. Días navideños de intensa actividad en los que la llegada de la tranquilidad es lo único que te permite seguir en pie y luchar. Días de grandes excesos, de pantagruélicas comidas y colas. Colas para coger una silla, colas para pedir una birra, colas para ir al baño, colas arriba, colas abajo…..Y el día que todo vuelve a la normalidad, el día que las colas se extienden desde las montañas hasta las ciudades en forma inversa, el día que se acaban las colas, ese día,  “M” se va.
Y ese día cuando llego al hogar, al abrir la puerta no se escucha nada. Estoy solo en una casa rebosante de actividad hasta hace unas horas. El silencio oprime la atmósfera antes cálida y ahora gélida. Han pasado las navidades y han arrasado con todo. No me han dejado nada. Ni Santa ni Reyes ni “M” ni nada. Estoy solo. Totalmente solo. Tan solo que no está ni Colette que tenía que pasar a recogerla. Camino y mis pisadas resuenan en el pasillo haciendo ecos en la nada más absoluta. Es el espacio, el vacio, gravedad 0. No hay ruidos. La soledad me envuelve. Doy otro paso dentro de la casa. “Es un pequeño paso para el hombre pero uno enorme para mí”. Ya estoy dentro. Me muevo con dificultad pero me siento ingrávido. El segundo paso me lleva hasta la mitad del  pasillo y allí en medio planto mi mochila colonizando el inerte piso; “no me vas a pillar”
Claro que en un ambiente totalmente nuevo para mí, los peligros son irreconocibles. La nada no era tan nada. En el vacio absoluto de esta nueva atmosfera, flotando, habían quedado cientos de virus. Y cuando me quité la escafandra tras analizar si era respirable ese nuevo mundo entraron en mi organismo cientos de estas amenazas invisibles. La gélida atmosfera me hizo pensar que era la evolución de mi catarro pero poco a poco se fueron haciendo fuertes en mi organismo. Pero esa otra historia…
En ese ambiente nuevo tuve que adaptarme con rapidez para sobrevivir. Primero fui a ponerme la crema para hidratarme tras un largo día al sol; no estaba. Alguien se la había llevado a lejanas montañas. Improvisé y utilicé otra parecida. Hacía frio. Fui al armario a buscar algo que me abrigase y fuese cómodo. Tenía la prenda ideal que recientemente el cuñao me regaló. Y así fue, literal…la tenía. Así que en ese momento me encontré expoliado y a merced de la injusta ausencia. No tenía esquíes, tenía frío, la piel quemada y la soledad me atenazaba el corazón.
Solo me quedaba el ingenio para salir de esta situación. Volví sobre mis pasos y salí a la calle. Una vez allí, crucé el río por calles vacías y aceras heladas hasta casa de mi madre. Tras la puerta me esperaba el calor, la crema hidratante y el apoyo para soportar mi soledad. Abrí la puerta y al calor que me recibió se le unió el ruido de varias voces, decenas de ellas, cientos de voces….Mierda!!!
Estoy solo y la temperatura sigue bajando más y más. La femelina “M” me ha arrebatado todo. Todo? No todo; siempre quedará Ruba. No. Tampoco estaba Ruba. Pero esa es otra historia…